domingo, 21 de agosto de 2016

The fields of Heverlee




Querido Lucilio:

Los campos de Heverlee eran extensas praderas verdes que rodeaban el camino de Namur, conforme uno salía de Lovaina por la Namsepoort. En esos campos se levantó el palacio (antiguo castillo) de la familia Aremberg. Las viviendas para su servicio, junto con los mesones y otras casas que se instalaron en torno a la carretera de entrada, dieron lugar a un pequeño suburbio llamado Heverlee. Hoy en día es un barrio más, que conserva su sabor antiguo solo en algunos sitios: en el núcleo del pueblo y en algunas partes de la calle principal (la antiga carretera).

El palacio fue finalmente cedido a la Universidad para una de sus Facultades. De sus jardines, ya parque público, salió el primer globo aerostático de la historia. El río Dijle los llena de árboles y flores que aquí cultivan exquisitamente.

Durante las guerras fueron terrenos de luchas o de acampada de los ejercitos. Junto a Sint Laambert se estableció finalmente el cementerio por los caídos, con una escultura memorial que adornan el día de la nación.

A los lados de la antigua carretera, mientras se separa uno de ella, se descubren nuevos barrios de los aspectos más diversos, siempre rodeados de árboles y el recuerdo de las antiguas praderas.

En el templo de Sint Qwentijn, cercano a la Namsesstraat, he encontrado un resto de devoción a Our Lady of the Fields:

Help us sow this Seed
To all those in need.

In the  soil of sorrow,
Help us sow fields of comfort.

In the hard clay of doubt and despair
Help us sow abundan fields of hope and care.

Hemos recogido las cosas y finalmente abandonamos la casa. Al pasar por el portal nos invade como siempre un vigoroso olor a flores, el de la floristería, por última vez.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Mi querido amigo Lucio, se nota que está usted viajando mucho últimamente.

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